Sangre y martirio en América Latina
Las venas abiertas de América Latina es una interesante narración, escrita por el uruguayo Eduardo Galeano. El cual nos presenta la dura realidad vivida por nuestros antepasados en la colonización de América, dicha historia es contada bajo las consecuencias vividas en aquel entonces. Nuestra nación ha perdido demasiado desde ya hace mucho tiempo, hombres y mujeres, materas primas y alimentos lo cuales son comercializados en distintos países ricos de todo el mundo que deja ver como estos ganan más consumiéndolos que América Latina produciéndolos.
En
la introducción “Ciento veinte millones de niños en el centro de la tormenta”
el escritor menciona que a nuestra región la conocen por ser una sub-América
para el resto del mundo, en la actualidad todo se centra en países con poder,
como, por ejemplo, recursos naturales y humanos. Nos cuenta cuales son las
causas de la perdida de todos los países de Latinoamérica y como ello genera
dependencia externa, analfabetismo, pobreza y todo tipo de problemas que no
permiten avanzar a nuestra región. Tal y
como menciona Galeano
Nuestra
derrota estuvo siempre implícita en la victoria ajena; nuestra riqueza ha
generado siempre nuestra pobreza para alimentar la prosperidad de otros: los
imperios y sus caporales nativos. En la alquimia colonial y neocolonial, el oro
se transfiguren chatarra, y los alimentos se convierten en veneno. pp (16-17)
Galeano hace una fuerte crítica a que la notable riqueza y formidable desarrollo de Estados Unidos y Europa se ha dado a las espaldas de la pobreza, muerte y miseria que se ha vivido en América Latina. Somos una fuente de reserva para el exterior, que siempre pierde y aún así no abre sus ojos para mejorar su calidad de vida.
En
la primera parte: La pobreza del hombre como resultado de la riqueza de la
tierra, el escritor hace un llamado de atención a los latinoamericanos para
liberarlos del pensamiento y creencia de que los españoles han sido los héroes
de América. No obstante, analizando nos damos cuenta que el verdadero interés
radicaba en la extracción de materias primeras y rocas preciosas por medio de
la explotación, esto con el fin de enriquecer estados extranjeros a costa de
sangre derramada injustamente.
El
capitulo I lleva el nombre de “Fiebre del oro, fiebre de la plata” en el cual
se inicia narrando la historia de cómo Cristóbal Colón llega nuevas tierras
desconocidas. Al momento de su llegada, los españoles se percataron de la
riqueza en metales preciosos y materias primas esenciales para la vida.
Incluso, bautizaron a una ciudad con el nombre “La Plata” situada en Bolivia.
Si deseamos ser explícitos, entre los años 1545 y 1548 la realeza española
obtuvo de América Latina miles de libras de plata, con ello la esclavización a
los indígenas se hizo más fuerte, ya que se veían obligados a trabajar durante
largas jornadas en minas de manera precaria y con el único objetivo de
beneficiar a la corona española. Con lo mencionado evidenciamos uno de los
principales objetivos que tiene Galeano al escribir esta obra, nos enseña la
verdadera versión de lo vivido por muchos latinoamericanos posterior a la
supuesta gran conquista.
En
aquella época era evidente la falta de alimentos, aquellos que se decían
lideres de cada expedición únicamente protegían sus intereses, importaba más el
poder y sobre todo las riquezas. Por
este egoísmo, muchos indígenas trabajaban más allá de lo que sus cuerpos podían
soportar.
En
el segundo capítulo “El rey azúcar y otros monarcas agrícolas” se menciona la
gran explotación hacía los recursos de Latinoamérica que únicamente benefician
a las grandes potencias y muy poco a las pequeñas localidades de América
Latina.
Nuestra
nación durante años fue una pobre víctima de la colonización y conquista por
parte de Europa. En dicha colonización evidenciamos la destrucción de nuestros
pueblos, injusticias por doquier hacía las comunidades indígenas, y sobre todo
el penoso sometimiento que se vivió. Abusaron de un pueblo que muy poco conocía
de armas y artimañas usadas para el dominio de todo un territorio. El beneficio
que dejaba la explotación de materias primas y metales preciosos hizo más
evidente la trata de esclavos, sumado a ello, el uso de mano negra para las
plantaciones de azúcar en Brasil y otros pueblos latinoamericanos. Lo
mencionado anteriormente se vincula con el desarrollo de países como Holanda y
Francia. Las plantaciones de azúcar tenían como fin cubrir las principales
demandas de los países europeos, y como obligación, se tenía que proporcionar
metales preciosos a la corona española.
Gran
Bretaña en el siglo XIX se convierte en el primer país en dar la iniciativa
impulsora hacía la erradicación de la esclavitud; erradicándola en 1880. Años
después, se forma la constitución burguesa, la cual dio paso a la formación y
desarrollo del capitalismo.
La
primera parte termina con el tercer capitulo llamado “Las fuentes subterráneas
del poder”, en este apartado hablamos de todas la riquezas y torturas que se
usaron para beneficiarse de ellas. El oro negro que acaparó todas las miradas se
convirtió en el centro clave para el sistema capitalista.
En
la segunda parte de Las venas abiertas de América Latina tenemos como titulo
principal “El desarrollo es un viaje con más náufragos que navegantes” y a su
vez, el primer capitulo se conoce como “Historia de una muerte temprana”. En
esta ocasión el escritor inicia contándonos que para 1812 los comerciantes
lograron remplazar los tejidos alemanes y franceses y a su vez, se da el éxito
de la producción de tejidos argentinos. No obstante, Perú no lograba a tener la
misma perfección de los tejidos indígenas de la primera generación, sin
embargo, este país tuvo un buen lugar en las empresas manufactureras. En 1837,
siendo Argentina aún dependiente de Inglaterra, ocurre lo que se conoce como
suministro de Gran Bretaña a Brasil. Ocasionando que Brasil se vuelve
dependiente de Inglaterra como Argentina. Podríamos decir que Galeano hace
énfasis en Argentina, y como logro su dependencia de Inglaterra entrando a una
orbita norteamericana. En 1865 se dio el impulso de la gran industria naviera,
gracias a la excelente madera con la cual se construyeron los mejores barcos de
pino. Los puertos más importantes de América Latina tenían un gran afluente
gracias a todas las riquezas extraídas de tierras latinas, pero que eran
dirigidas a Europa.
En
el último capítulo, “La estructura contemporánea de despojo”, se habla del
imperio que creo la riqueza del petróleo y minerales que eran parte de nuestra
cultura, pero que a su vez fueron la causa de gran destrucción y sufrimiento.
En el transcurso de la búsqueda de mercados mundiales se evidencia el robo de
hierro, carbón y sobre todo petróleo. Muchos políticos hablaban de que esta
invasión mejoraría en el exterior lo que traería consigo beneficio a sus
industrias (Argentina, Brasil y México).
En
este momento es donde inicia la dependencia económica de los países latinos
hacía Estados Unidos principalmente con minerales y petróleo. En aquel momento
América Latina recibió un gran golpe por parte del Gigante Americano, ya que la
invasión extranjera de la clase burguesa fue en contra de la economía
latinoamericana. Lo poco que se ahorraba en Latinoamérica iba directo a
empresas estadunidenses que se encuentran en la región. Sin embargo, no todo
era malo, parte del capital extranjero ayudo a países como Brasil en su capital
que impuso su desarrollo, luego de la crisis de materia económica que vivía
Latinoamérica. El imperialismo norteamericano logro reinar en América Latina
gracias a la división en la que intervino el imperio británico para dividirnos.
Estados Unidos nos ha llegado a imponer la conocida doctrina del libre comercio,
la cual no nos ayuda a llegar a nuevas metas.
A
manera de conclusión, el libro hace un gran llamado de atención que debe tener
especial énfasis en como el capitalismo se da a notar como gran señor del
mundo. Además, nos da la posibilidad de observar todo el daño que ha sufrido
nuestra nación desde sus inicios hasta la actualidad donde muy pocos son los
que se atreven a revelarse ante las injusticias que se viven día a día y que
muchas veces se han normalizado. Conforme se avanza en la lectura encontramos
el rol de victima que realiza América Latina frente a sus victimarios que son
complemente ajenos a estas tierras. Aún tenemos que mantener la fe de tener un
nuevo libertador que nos libre de toda la opresión que se ha presenciado en
estas tierras, todo ello con la esperezan de en algún momento decir ¡somos libres de todo tipo de esclavitud!
Galeano, E. (1971). Las venas abiertas de
América Latina. Buenos Aires: Siglo XXI editores.






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